La madrugada del domingo, un conductor con más de 1,4 gramos de alcohol por litro de sangre derribó el portón de la Escuela de Lenguaje Pasitos, en Punta Arenas. Eran las 4:30. En horario de clases, podríamos estar hablando de niños heridos. Aun así, el tribunal rechazó retenerle la licencia porque la necesita para trabajar.
No es un caso aislado. En estas Fiestas Patrias, Carabineros detuvo a 367 personas por conducir bajo alcohol o drogas, y hubo 20 fallecidos por diversos siniestros viales. La baja respecto de 2025 es valiosa, pero insuficiente.
Desde Aprocor lo decimos hace años: quien conduce, no bebe. Por eso impulsamos Conductores Ni una Gota, pero ninguna campaña reemplaza una sanción oportuna. Si manejar ebrio no tiene consecuencias inmediatas, la sociedad recibe el mensaje contrario al que necesitamos.
Juan Pablo Solís de Ovando, director de Aprocor.
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