PESIMISMO EMPRESARIAL VUELVE AL BIOBÍO TRAS EL DESPLOME DEL ÍNDICE IPER

Ejecutivos reunidos analizando indicadores económicos regionales en el Biobío.
⚡ Puntos Clave de la Noticia:
  • El IPER cayó 15 puntos en seis meses, situándose bajo la marca de 50 que separa el optimismo del pesimismo.
  • La percepción negativa sigue la tendencia nacional, marcada por proyecciones de crecimiento del PIB a la baja.
  • A pesar del pesimismo económico, el 65% de los empresarios mantiene expectativas favorables para la región a mediano plazo.

El Índice de Percepción Empresarial Regional (IPER), en su versión número 30, marcó 48 puntos. Esto significa que los principales ejecutivos de la región del Biobío vuelven a tener una mirada pesimista respecto a la economía, algo que no ocurría desde junio de 2025. Lo llamativo de este resultado es la magnitud de la caída: en diciembre pasado habíamos llegado a los 63 puntos, el mejor registro de toda la serie histórica del índice, y en solo seis meses perdimos 15 puntos.

El puntaje del IPER se construye considerando variables como inversión, ventas, utilidades, empleo, remuneraciones y costos de insumos, y un resultado bajo los 50 puntos se asocia a pesimismo por parte de los ejecutivos de la región. En esta edición hay un dato que ayuda a entender el porqué de la caída: en diciembre, un 79% de los empresarios creía que Chile podía crecer al 4% en el mediano plazo, y hoy esa cifra es de solo 52%, mientras que quienes creen que no es posible casi se duplicaron, pasando de 18% a 38%. Esto va en línea con lo que ha venido informando el Banco Central mes a mes. El Informe de Política Monetaria de junio redujo la proyección de crecimiento del PIB para este año a un rango de 1% a 1,75%, y la última Encuesta de Expectativas Económicas, de julio, la ajustó aún más a la baja, a 1,3%.

También empeoró la evaluación que hacen los empresarios de la situación económica actual de la región, donde un 78% la califica como mala o muy mala, veinte puntos más que en la medición de diciembre. Y esto no es un fenómeno solo de Biobío. El Indicador Mensual de Confianza Empresarial que elaboran la Universidad Adolfo Ibáñez e ICARE lleva cuatro meses seguidos en terreno pesimista a nivel país, y las expectativas de empleo acumulan cinco meses de deterioro. El ánimo empresarial se viene enfriando desde abril en el resto de Chile, y en Biobío lo estamos viendo reflejado ahora.

En seguridad el panorama es distinto y bastante más auspicioso. Un 83% de los ejecutivos considera que su control es una condición fundamental para que mejore la economía de la región, y un 64% cree que la situación irá mejorando en los próximos cuatro años. Esto tiene respaldo en cifras recientes: entre enero y junio los hechos de violencia rural en la Macrozona Sur bajaron 15% respecto de igual período de 2025, aunque los ataques con armas de fuego subieron 16%, lo que igual mantiene la cautela entre los gremios de la zona.

Con todo, un 65% de los empresarios sigue creyendo que la región mejorará en los próximos cuatro años, aunque con menos fuerza que en diciembre. Y el propio Banco Central proyecta un crecimiento de 2% a 3% para 2027, de la mano de una mejor inversión. O sea, no estamos ante un quiebre de las expectativas de mediano plazo, sino frente al reacomodo de un optimismo que en diciembre se adelantó demasiado a lo que después mostraron los datos.

Como hemos dicho en versiones anteriores de este índice, la percepción empresarial importa porque anticipa decisiones de inversión, de contratación y, en definitiva, de crecimiento. Consolidar la baja en violencia rural, avanzar en certeza jurídica para la inversión regional y sostener la coordinación entre empresas, Estado y academia siguen siendo las tareas pendientes para que esta corrección no se transforme en un nuevo ciclo largo de pesimismo.