- El Ministerio de Hacienda frenó la licitación de corredores viales en la Ruta 160 y 150 por ajuste fiscal.
- Los proyectos suman una inversión de US$398 millones y beneficiarían a 728 mil habitantes del Gran Concepción.
- Diputados advierten que la medida perjudica gravemente la conectividad, el empleo y la calidad de vida regional.
Los parlamentarios Arroyo, Briones y Muñoz, cuestionaron la decisión del Ministerio de Hacienda de detener la adjudicación de dos proyectos que contemplan una inversión cercana a los US$400 millones y 23,5 kilómetros de infraestructura para el transporte público en el Gran Concepción. Advirtieron que la medida afectaría la conectividad, el empleo y la recuperación de una zona golpeada por distintas emergencias.
Los diputados Francesca Muñoz (PCCH), Roberto Arroyo (Indep) y Patricio Briones (PDG), solicitaron al Gobierno reconsiderar la paralización de los corredores de transporte público proyectados para la Ruta 160 y para la Ruta 150-Autopista Concepción-Talcahuano. Mediante un oficio fechado el 24 de julio, el Ministerio de Hacienda instruyó al Ministerio de Obras Públicas detener la tramitación de ambas adjudicaciones debido a la situación fiscal del país, pese a que los procesos se encontraban en su etapa final. Las iniciativas consideran una inversión conjunta de aproximadamente US$398 millones y beneficiarían a cerca de 728 mil habitantes de San Pedro de la Paz, Coronel, Penco, Talcahuano y Concepción.
La diputada Francesca Muñoz lamentó la decisión y anunció que solicitará directamente al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, que permita continuar con los proyectos. “Encuentro muy lamentable que estas obras de transporte público se frenen cuando se encontraban en la etapa final de licitación, porque son urgentes y necesarias para mejorar la conectividad de la provincia de Concepción y nuestra tan golpeada Región del Biobío. Solicitaré al ministro Quiroz que revierta esta decisión, ya que son obras que no pueden detenerse. ¡Y basta ya de centralismo!”, sostuvo.
Posteriormente, el legislador Roberto Arroyo advirtió que “la Región del Biobío no puede seguir siendo postergada”. El parlamentario exigió que se respeten y continúen las obras comprometidas, señalando que “no estamos hablando de un lujo, estamos hablando de proyectos esenciales para mejorar la calidad de vida de miles de familias”. Asimismo, sostuvo que los corredores de transporte público, las obras viales y los cuatro hospitales comprometidos son inversiones que la región necesita con urgencia, debido a que cada retraso implica “más congestión, más tiempos de traslado, más inseguridad en las rutas y más dificultades para miles de conductores y usuarios del transporte público”.
Arroyo también advirtió sobre el impacto laboral y económico de la paralización. “Detrás de cada obra hay trabajadores, empresas locales, proveedores y familias que dependen de que estos proyectos avancen. Frenarlos es golpear directamente la economía del Biobío. No aceptamos que el ajuste fiscal se haga a costa de las regiones”, manifestó. Además, el congresista pidió al Ejecutivo garantizar la continuidad de las obras estratégicas y recalcó que “la inversión pública no es un gasto; es desarrollo, empleo, conectividad y mejor calidad de vida para nuestra gente. El Biobío no puede esperar más. Es momento de cumplir la palabra empeñada y poner a las regiones en el centro de las decisiones”.
Por su lado, el parlamentario Patricio Briones calificó como preocupante la determinación del Ejecutivo y cuestionó que las principales inversiones sigan concentrándose en Santiago. “Es preocupante el hecho de que el Ejecutivo congele dos proyectos de desarrollo urbano en transporte para el Biobío Costa. Los anuncios siguen siendo de gran envergadura para la Región Metropolitana y alrededores, y dejan a las regiones, que son las que aportan el 80% de la producción del país, prácticamente a su destino. Hago un llamado al Ejecutivo a tomar esto con celeridad, retomar por lo menos parte de estos proyectos y dar una señal de integridad a una zona que ha sido golpeada por desastres, no solamente por incendios ni por el frente climático, sino que también por la cesantía y la poca diversificación en la transformación laboral”, señaló.
Finalmente, Briones agregó que “estos proyectos generarían empleo, pero principalmente tranquilidad a muchas personas que ven justamente mitigada o, en este caso, anulada su forma de mejorar su calidad de vida por los proyectos de transporte urbano a los cuales iban a ser expuestos”.
