Categorías: Opinión

EL IMPACTO INVISIBLE DE LAS INUNDACIONES EN LA SALUD MENTAL DE LAS COMUNIDADES

⚡ Puntos Clave de la Noticia:
  • Las inundaciones trascienden los daños materiales al destruir el sentido de seguridad y estabilidad familiar.
  • La resiliencia comunitaria y el apoyo mutuo son factores clave para mitigar el impacto psicológico tras un desastre.
  • La psicoeducación es fundamental para normalizar las reacciones emocionales y afrontar la recuperación con herramientas adecuadas.

La salud mental es un tema profundamente humano, porque está ligada a nuestra capacidad de pensar, anticipar y dar significado a lo que vivimos. En Chile, y particularmente en la Región del Biobío, esta realidad cobra especial relevancia tras las recientes inundaciones y otros desastres que han marcado nuestra historia, como terremotos, tsunamis e incendios forestales.

Si bien las imágenes suelen centrarse en las viviendas anegadas, los caminos cortados o las pérdidas materiales, el impacto más profundo muchas veces es invisible. Perder el hogar no significa únicamente perder una casa; implica perder el espacio que representa seguridad, estabilidad, intimidad y gran parte de la historia familiar. A ello se suma la incertidumbre que se vive durante los días previos a una emergencia, la ansiedad de observar cómo el agua avanza, el temor por la seguridad de los seres queridos y la angustia de no saber cuánto se perderá. En muchas familias aparece, además, el duelo por objetos cargados de valor afectivo y, en los casos más dolorosos, por la pérdida de personas cercanas.

Estos eventos afectan la salud mental al incrementar el estrés, la ansiedad, la sensación de vulnerabilidad y la percepción de pérdida de control. También pueden afectar el sentido de comunidad. En algunos casos, el desastre debilita las redes de apoyo debido al desplazamiento de familias y a la interrupción de la vida cotidiana; en otros, fortalece la solidaridad, la organización vecinal y el apoyo mutuo, reforzando el sentido de pertenencia y la capacidad colectiva para enfrentar la adversidad.

Por ello, la psicoeducación resulta fundamental para comprender que estas reacciones son esperables y para entregar herramientas que favorezcan una recuperación saludable. En este contexto aparece la resiliencia, entendida no como la obligación de ser fuerte, sino como la capacidad de adaptarse y reconstruirse con el apoyo de la familia, la comunidad y las instituciones. Prepararnos para futuros desastres no solo implica contar con planes de emergencia, sino también fortalecer la salud mental y las redes comunitarias que permiten afrontar estas experiencias de manera más saludable.

Dr. Emilio Sagredo Lillo

Académico del Doctorado en Psicología y Salud Mental

Universidad San Sebastián

Prensa

Entradas recientes

LA UCSC LANZA LA PRIMERA SUBESPECIALIDAD EN MEDICINA INTENSIVA DEL ADULTO EN LA REGIÓN DEL BIOBÍO

La UCSC, junto al Hospital Las Higueras y el Servicio de Salud Talcahuano, inicia el…

2 días hace

LA PECULIAR FORMA DE CORRER DE UN ROBOT HUMANOIDE EN BEIJING DESAFÍA LAS REGLAS DE LA BIOMECÁNICA

El robot Tiangong Omni sorprendió en una competencia en Beijing al adoptar una técnica de…

2 días hace

SE INSTALA EL PRIMER COMITÉ ECONÓMICO REGIONAL EN BIOBÍO PARA ACELERAR INVERSIONES Y CREAR EMPLEO

Se constituyó en la Región del Biobío el primer Comité Económico Regional con el objetivo…

2 días hace

BCI IMPULSA LA ELECTROMOVILIDAD EN PYMES CON FINANCIAMIENTO DEL 100% PARA RENOVAR FLOTAS

El banco Bci facilita la transición hacia la electromovilidad en pymes chilenas mediante el Leasing…

2 días hace

CIEN EMPRENDEDORES DEL BIOBÍO RECIBEN HERRAMIENTAS PARA REACTIVAR SUS NEGOCIOS TRAS LOS INCENDIOS

Cien emprendedores de Lirquén y Punta de Parra recibieron equipamiento para recuperar sus negocios afectados…

2 días hace

SEPTIEMBRE DORADO: CHOCOLATE SOLIDARIO APOYA A NIÑOS CON CÁNCER EN CHILE

La Fête Chocolat y la Fundación Nuestros Hijos se unen en Septiembre Dorado para recaudar…

3 días hace