- Chile registró 15,6 casos nuevos de tuberculosis por cada 100.000 habitantes durante el año 2024.
- El Ministerio de Salud mantiene una cobertura de vacunación del 98,4% en recién nacidos para controlar la enfermedad.
- Expertos recomiendan el enfoque integral One Health para gestionar la vigilancia de la tuberculosis en humanos, animales y el medio ambiente.
La tuberculosis humana es una enfermedad infecciosa causada principalmente por Mycobacterium tuberculosis. Esta bacteria afecta principalmente a los pulmones, provocando tos persistente, fiebre y pérdida de peso. En general se transmite por vía respiratoria: al toser, las personas infectadas expulsan pequeñas partículas que contienen la bacteria.
A nivel mundial, la tuberculosis es una de las diez principales causas de muerte. Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, más de 10 millones de personas contraen la enfermedad y más de un millón fallece cada año. La misma organización reporta un aumento de tuberculosis multirresistente a tratamientos: Sólo en 2019 se notificaron 206.039 casos de tuberculosis multirresistente, equivalente a un tercio de los casos de tuberculosis a nivel global.
El último reporte del Ministerio de Salud (MINSAL) sobre la situación de tuberculosis en Chile, indica que hubo 15,6 casos nuevos por cada 100.000 habitantes en 2024. Un total de 188 casos ocurrieron en la población menor de 18 años, asociados a contacto con personas enfermas con tuberculosis. Frente a esta realidad, el Programa de Tuberculosis del MINSAL opera a nivel nacional con el objetivo de reducir el riesgo de infección, la morbilidad y la mortalidad asociada a esta enfermedad. Entre las medidas implementadas se encuentra la vacunación de los recién nacidos, que alcanza una cobertura nacional del 98,4%.
La tuberculosis no es una enfermedad exclusiva de los humanos. Por ejemplo, Mycobacterium bovis, causa tuberculosis en vacas; esta bacteria también puede causar tuberculosis en personas cuando estas consumen leche no pasteurizada o carne contaminada que no ha sido adecuadamente cocida. En Chile, el riesgo de infección por tuberculosis de origen bovino es bajo, ya que existen políticas de inocuidad y calidad de los alimentos que contemplan la obligatoriedad de procesos de pasteurización de la leche y certificación en los mataderos.
El caso recientemente confirmado en Concepción nos recuerda que la tuberculosis sigue presente en el país, y debido a que esta enfermedad abarca dimensiones humanas, animal y ambientales requiere del enfoque One Health (Uno Salud) para ejercer vigilancia, prevención y diagnóstico de manera integral y efectiva.
Dra. Paulina Sepúlveda
Investigadora Facultad de Medicina Veterinaria USS
