- Cerca de 20 mujeres rurales participan en la iniciativa Sabores que Cultivan para potenciar la comercialización de sus productos.
- El proyecto combina conocimientos ancestrales con herramientas de marketing digital, gestión y fijación de precios justos.
- Incluye talleres técnicos sobre manejo de aves de corral y Buenas Prácticas Agrícolas para un desarrollo rural sustentable.
Cerca de 20 mujeres rurales comenzaron un trabajo que combinará conocimientos ancestrales con herramientas para mejorar la producción, fijar precios, vender, utilizar marketing digital y fortalecer su autonomía económica.
Producir no basta. El desafío también es vender mejor, poner un precio justo a lo que elaboran y lograr que el origen de sus productos se transforme en un valor reconocido por los consumidores.
Con esa mirada, cerca de 20 emprendedoras indígenas de Santa Bárbara comenzaron a trabajar en “Sabores que Cultivan”, iniciativa de Santo Tomás Los Ángeles que busca entregar herramientas concretas para fortalecer sus negocios y generar nuevas oportunidades de comercialización.
El proyecto partió en la sede de la Comunidad Indígena Ayin Mapu con una jornada denominada “Mateando Ideas para el Desarrollo Territorial”. Allí, en torno al Rokiñ —la tradición de compartir alimentos—, las propias participantes plantearon sus necesidades, dificultades y expectativas para definir las acciones que desarrollarán durante 2026.
El desafío de producir y también saber vender
Uno de los principales problemas identificados está precisamente en lo que ocurre después de producir. El coordinador del Programa de Desarrollo Territorial Indígena (PDTI), Héctor Fritz, explicó que las familias necesitan herramientas de gestión agrícola y apoyo para conseguir una adecuada salida y comercialización de sus productos.
“Las familias necesitan herramientas de gestión agrícola, apoyo estratégico para garantizar la salida y comercialización de sus productos, además de un acompañamiento técnico que abarque la formación y el cuidado integral”, señaló.
Por eso, el trabajo no se limitará a capacitaciones agrícolas. Las participantes podrán abordar materias como fijación de precios, estrategias de comercialización, marketing digital, asociatividad y la creación de una identidad y sello de origen para sus productos.
Desde el área de Administración, su directora de carrera, Patricia Aguilar, destacó que se busca entregar “herramientas concretas de gestión en la comercialización y también en la determinación de precios justos”, junto con utilizar el marketing digital para realzar el origen de los productos.
El objetivo, agregó, es que “el conocimiento técnico y ancestral se traduzca en proyectos que sean sostenibles en el tiempo y que potencien la autonomía económica y la valorización de sus productos locales”.
Desde criar aves hasta potenciar el liderazgo femenino
“Sabores que Cultivan” tendrá además una dimensión productiva. El área de Recursos Naturales propuso talleres sobre manejo de criaderos de aves de corral y Buenas Prácticas Agrícolas para la confección de almácigos.
La directora de carrera Karina Pinilla explicó que el propósito es aportar conocimientos técnicos que permitan fortalecer tanto los sistemas de producción como de venta, incorporando además competencias comunicacionales y de trabajo colaborativo desde una perspectiva de desarrollo rural sustentable.
Pero el proyecto va más allá de producir y comercializar. También contempla empoderamiento y liderazgo femenino, autogestión, cohesión comunitaria y fortalecimiento de la participación de las mujeres en las decisiones económicas y familiares.
Un aspecto clave es que el programa no llegó con una fórmula completamente definida: a partir del diagnóstico inicial se incorporaron nuevos talleres solicitados por las propias participantes, buscando que las actividades respondan a sus necesidades reales.
De esta manera, el conocimiento ancestral de las mujeres rurales de Santa Bárbara comenzará a complementarse con capacitación técnica, gestión y nuevas herramientas de comercialización, con una meta concreta: que sus productos puedan crecer, encontrar mejores oportunidades de venta y convertirse en negocios sostenibles en el tiempo.



