- Una grieta de 500 metros y hundimientos afectan a 310 viviendas en Villa El Mirador, Arauco.
- El ministro de Vivienda advirtió sobre posibles fallas graves en el diseño y construcción del barrio.
- Las familias arrastran problemas desde 2014 y se exigieron estudios de suelo para definir soluciones o reubicación.
La emergencia afecta a un conjunto de 310 viviendas levantadas sobre un cerro. Tras inspeccionar el lugar, el ministro de Vivienda, Iván Poduje, anunció estudios de suelo y no descartó reubicar a familias en nuevas casas si las reparaciones resultan inviables.
Una grieta que alcanza aproximadamente 500 metros de extensión, hundimientos de terreno y desprendimientos de tierra mantienen en alerta a cientos de familias de Villa El Mirador, en la comuna de Arauco. La situación llevó al ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, a trasladarse este domingo hasta el sector, donde advirtió posibles problemas graves en el diseño y construcción del conjunto habitacional.
La emergencia afecta a un barrio de 310 viviendas distribuidas en tres terrazas sobre un cerro. En el lugar se han detectado fracturas en los taludes, desplazamientos de estructuras de hormigón, hundimientos en patios y presencia de aguas subterráneas, condiciones que generan preocupación por la estabilidad de las casas.
Tras recorrer el sector junto a autoridades regionales y municipales, el ministro Poduje reconoció que existen antecedentes que apuntan a deficiencias en el proyecto habitacional, aunque las causas definitivas deberán establecerse mediante estudios técnicos.
“Tenemos una situación de inestabilidad completa”, advirtió el secretario de Estado, al abordar las condiciones del terreno y la necesidad de adoptar medidas para proteger a las familias.
Viviendas presentan problemas desde hace más de una década
La emergencia no comenzó esta semana. Según los antecedentes entregados por el alcalde de Arauco, Mauricio Alarcón, las dificultades se remontan a la construcción del conjunto habitacional, desarrollado después del terremoto de 2010 y entregado a sus propietarios en 2014.
Desde entonces, vecinos han denunciado filtraciones, humedad, fisuras y otros daños en sus viviendas. El municipio también informó que un jardín infantil del sector presenta una grieta y permanece sin funcionar desde hace aproximadamente dos años.
La situación se agravó con las últimas precipitaciones, cuando el terreno comenzó a presentar nuevas fracturas y desplazamientos. La grieta se extendió hasta alcanzar cerca de medio kilómetro, aumentando el temor entre quienes habitan las terrazas inferiores.
El alcalde Alarcón solicitó estudios de mecánica de suelos con sondajes en profundidad, destinados a establecer si el terreno ofrece condiciones suficientes para mantener las viviendas o si será necesario trasladar a sus habitantes.
Ministro no descarta trasladar familias a nuevas viviendas
Durante su visita, Poduje anunció que se realizarán estudios especializados para determinar las causas de la inestabilidad y definir las soluciones. Según informó, la empresa responsable del proyecto, Martabit, deberá financiar el estudio de mecánica de suelos, mientras el Ministerio de Vivienda actuará como contraparte técnica.
Las alternativas incluyen construir obras de contención, intervenir los rellenos y reparar las viviendas afectadas. Sin embargo, el ministro reconoció que, si estas soluciones resultan demasiado costosas o no garantizan la seguridad de las familias, se evaluará su traslado a nuevas casas en un sector seguro.
La eventual reubicación dependerá de los resultados de los informes técnicos y no constituye todavía una decisión definitiva.
Dos viviendas declaradas inhabitables y medidas de emergencia
Mientras avanzan los estudios, el municipio declaró inhabitables dos viviendas y delimitó sectores de riesgo para restringir el tránsito de personas.
Entre las primeras medidas de mitigación se contempla instalar protecciones para reducir la infiltración de aguas lluvias, reconducir escurrimientos superficiales y colocar barreras de hormigón en las zonas expuestas a posibles desplazamientos de terreno.
El Ministerio de Vivienda también está evaluando alternativas de apoyo habitacional para las familias que deban abandonar sus casas, incluyendo eventuales subsidios de arriendo sujetos a las evaluaciones correspondientes.
Durante el levantamiento inicial de antecedentes, los equipos técnicos habían inspeccionado 187 de las 310 viviendas del conjunto, detectando filtraciones, fisuras y otros daños cuya magnitud deberá ser precisada en los informes definitivos.
Vecinos esperan respuestas después de años de problemas
El alcalde Mauricio Alarcón sostuvo que la prioridad es establecer las condiciones reales del terreno y evitar que las familias continúen expuestas a una situación de riesgo.
La preocupación también llegó al Congreso. El senador Enrique van Rysselberghe planteó la necesidad de acelerar las gestiones y evaluar soluciones habitacionales definitivas para los vecinos que llevan años denunciando problemas.
Por ahora, las familias de Villa El Mirador deberán esperar los resultados de los estudios que determinarán si sus viviendas pueden repararse o si será necesario desarrollar un proceso de reubicación.
La emergencia deja abierta una interrogante fundamental: cómo un conjunto habitacional construido para entregar seguridad a cientos de familias terminó enfrentando problemas de estabilidad que hoy obligan a evaluar su futuro.
